Ensayo publicado en la V semana de psicología Septiembre-2019
La mayoría concordaremos en qué lo único que necesitaban los personajes era un buen psicólogo para dejarse de tanto drama, ¿qué no? ¿Quién de aquí estaría seguro del diagnóstico de Shinji y del tipo de terapia e intervención que debe seguir? O ¿con unos clona era suficiente?
A la hora de pensar para escribir algo sobre Evangelion, uno se da cuenta, a pesar lo “corto”, lo narrativamente denso que es. Por ello, pueden hacerse múltiples análisis desde diferentes campos -no sólo psicológicos-, que pueden trabajarse seriamente. Y bueno, psicológicamente, no sólo se pueden hacer análisis de nuestro querido prota Shinji Ikari, sino también del resto de los personajes, que aunque no con la misma cantidad, sí hay suficiente tela de donde cortar, desde sus relaciones hasta la realidad cargada de simbolismos en la que están envueltos, todos igual de correosos. Es por esto, que fue difícil decidirse entre tanto contenido. Entonces creo que me fui por la “fácil”, he explorado un tanto por distintos modelos teóricos, tratando incluso de adoptar su discurso y ver hasta dónde aguanta, si bien no me identifico exclusivamente con el psicoanálisis, lo he trabajado recientemente y lo considero un cuerpo teórico extenso que tiene bastante que ofrecer cuando uno se toma la oportunidad, claro, de leerlo detenidamente, no sólo decir: ¡esas son farfulladas! (por no decirlo más feo). Quizá lo sean pero entonces vale la pena discutir por qué.
Muchos se habrán dado cuenta de lo irresistible o ineludible que resulta darle una lectura psicoanalítica a Evangelion. Por eso digo que agarré la “fácil”, dado que Evangelion parece (y digo parece) hablar de psicoanálisis deliberadamente. Sin entrar a profundidad en disquisiciones si Hideaki, entró o no, efectivamente a una terapia de este enfoque cuando pasó por su etapa depresiva a principios de los 90’s (no encontré una fuente fidedigna que confirmara esto). Sin embargo, inexorable es no pensar que en algún momento de este conflicto se encontrara con literatura de este tipo, porque no evade hacer uso explícito de algunos conceptos. Para muestra un montón de botones: ya desde el principio utiliza el dilema del erizo de Schopenhauer para hablar de lo reacio que es Shinji a interactuar. Entonces, ya desde ahí sabes por dónde pueden ir los tiros filosóficos. Luego el tratamiento que le da sexualidad adolescente, ese “despertar de la primavera” que a tantos gusta, pero tantos conflictos reúne. Además aparecen literalmente conceptos como introyección, etapa oral, catexis, dentro de la serie, claro que están como nota al margen, en pequeños detalles, muchos no dialogizados
directamente por los personajes. Hasta en la banda sonora están, como la pulsión de muerte o Tánatos como tópico central, tiene una pieza homónima compuesta por el genial Shiro Sagisu. Aunque Freud no acuñó este concepto bajo este nombre, si lo hace así Sabina Spielrein, quien de hecho es de quien toma la noción previamente a su elucidación en Más allá del principio del placer (sí aparece el crédito en las ediciones Amorrortu). Y bueno que decir, Evangelion está lleno de triángulos amorosos, básicamente un: todos vs todos, y, quien tenga las gafas bien puestas en este sentido, verá conflictos edípicos hasta en el ramen. Descaradamente, el más marcado sí, entre Rei, Shinji y su padre Gendo, pero también entre Asuka, entre Fuyutsuki y Yui. Hay análisis que uno se encuentra por la red fácilmente, por ejemplo, de los personajes como instancias psíquicas (Ello, Yo, Superyó como Rei, Shinji y Asuka respectivamente), aunque a mí estos me parecen de los más vagos.
Creo que hay más elementos clave que nos ofrece Hideaki-San, se puede abrir a debate la cuestión de la interpretación a partir del autor y su vida, es decir, lo que quiso transmitir, de la postura donde uno libremente puede llegar a elaborar la interpretación sólo desde su propia óptica, este es un tema bastante interesante. Roland Barthes lo aborda en su libro la Muerte del autor. Entonces diría que el psicoanálisis “es dicho” a través de Hideaki Anno o Hideaki Anno es hablado por el psicoanálisis. Aun así, haré una especie random de disclaimer, de renuncia de responsabilidad, pues como dice Slavoj Zizek, en Ideología Recargada: “hay algo inherentemente ingenuo en el hecho de tomarse demasiado en serio el fundamento filosófico de Matrix, dado que las hermanas Wachoski, no son filósofas.” En nuestro caso, Hideaki no es psicoanalista, por tanto, “lo interesante es leer estas ficciones no como si contuvieran un discurso filosófico-teórico consistente, sino como si dieran cuenta, en sus mismas inconsistencias, de los antagonismos de nuestros dilemas ideológicos y sociales”. It’s Just for Fun, but more than fun. Segundo, los spoilers serán pesados, no es una reseña estilo sinopsis, es un análisis y, por tanto, se tendrá que hablar de la trama con cierto detalle de algunas partes.
Dicho esto, ahora explicitaré el objetivo, el trabajo de lectura se centrará en Shinji, en particular el Shinji del 2º y 3º Evangelion. Suele dividirse ordinariamente los 26 episodios por cuestiones de estilos narrativos, marcadamente distintos: en una 1ª parte del 1-14, 2ª 14-24, y la 3ª 25-26 (junto con la película The End of Evangelion), a partir de la 2ª parte, es donde adquiere realmente ese elemento introspectivo que
distinguió tanto a la serie de otros Mechas. Esto gracias a que los mismos ángeles empezarían a hacer de psicólogos para los pilotos.
No sé si alcance el tiempo para hablar de lo realmente escabroso del asunto epistémico detrás de la interpretación, esta es la segunda parte del trabajo. Espero que sí, de cualquier manera, primero daré lectura a la interpretación de los hechos desde esta lente psicoanalítica y, luego, ver si hace sentido o no y por qué, con el fin de cuestionarlos.
Pero por ahora centrémonos en Shinji y la pulsión de muerte. Shinji en términos Kleinianos, tendría mucha pulsión de muerte, y si no me creen vean el final, literalmente arrasa con toda la vida, porque tuvo el poder para hacerlo. Pero vamos por partes, qué es esto de la pulsión de muerte, seguramente ya habrán escuchado bastante del tema y, los que no, no piensen que es el instinto de morir o las ganas de morirse, sería muy trágico pensarlo así, aparte como algo exclusivo del individuo. Una forma sencilla de entenderla, en términos freudianos, se trata de una tendencia, un “empuje” de lo animado a lo inanimado, suena simple, pero tiene su truco, pues dependiendo de lo que se entienda por anima, se concebirá este constructo. También puede ser entendido, en términos más lacanianos cómo esa búsqueda de goce, la palabra goce también será constante en la lectura y clave para entender, pero para fines didácticos, vamos a dejarlo como una búsqueda de obtención de placer excesiva, al punto que se vuelve dolorosa, porque está más allá de las posibilidades de la vida, en este caso sería análogo pensarlo también como una búsqueda del placer en la Nada, un estado de tensión o de cero absoluto. Espero no ser muy técnico, busqué embarrar lo menos posible de conceptos, pero en algunos momentos será necesario para que no se pierda tampoco la identidad y pretensión del trabajo en algo meramente informal, pero creo que al valerse de la trama se irá dilucidando un poco esto.
Creo que filosóficamente podría haber una discusión en torno a si interpretarla como un retorno al Ser, al Uno, al Todo en Uno, o, a la Nada, al No-ser, al vacío. En cierta manera paradójica, podría afirmarse que ambos, ya que no sólo es Shinji quién detona el fin del mundo, sino, es plan de Seele y también de Gendo, pero cuyos fines difieren. En cierta manera Seele si busca un retorno a la nada, porque esta sociedad secreta consideraba la evolución humana como un lastre que estaba un callejón sin salida para la vida, querían un reset. Gendo en cambio, en un sentido más maquiavélico, esperaba volverse un Dios, reencontrarse y resucitar a su esposa Yui, pero era algo
temporal a diferencia de los otros, suena romántico, pero en realidad es todo lo contrario.
Shinji en el principio atiende un llamado de su padre quizá con ánimos de reconciliación, más se hallará con una verdad incómoda, éste sólo lo quiere para que cumpla con la misión de pilotar el Eva, Shinji sólo siendo una pieza más en el tablero de ajedrez de Gendo en la partida contra Seele, en un Universo donde éstos creen tener la certeza de su sentido y finalidad últimas, al haber encontrado a Dios (o eso creen, este es un tema que vale la pena ser abordado aparte). Esta es la premisa básica a partir de la cual se irán generando las diferentes controversias.
Shinji, como es de esperarse en un chico como él, se paraliza ante semejante paquete. La huida, aparece como significante desde ese primer encuentro con el Eva y su padre, aunado, a lo que hay detrás de la huida, formará el engranaje inconsciente que dará vuelta y lo instará a actuar y pilotar finalmente el mecha, más por temor a las consecuencias sociales que por propia convicción. Shinji a partir de los pros y los contras que tiene pilotar el Eva, a lo largo de la serie se mostrará ambivalente y reticente ante esta imposición paterna y reforzada ecoicamente a través del personal de Nerv. Shinji buscará así, darse motivos para no huir, para no aislarse de los otros.
Buscará en Rei, en Misato, en Asuka y los demás, diferentes vínculos que le permitan estar. pero vamos al grano, a enfocarnos en cómo Shinji terminó provocando el tercer impacto (no él solo claro). Así que para esto tomaré en cuenta, ciertos momentos clave en el devenir psicológico del prota. Para esto viajemos un poco hasta la 2ª parte, ya que los primeros 15 capítulos, gran parte del argumento será en conocer pequeños detalles de la historia de Shinji, y sólo podrás tomar un bando para empatizar, victimizarlo o empanizarlo y comértelo vivo, por representar la antítesis del heroísmo del género shonen, (véase el héroe paradigmático del género de aquella época: Gokú).
Entonces no será hasta con la aparición del ángel Leliel o “la esfera gigante voladora”, que se empezará realmente a precisar la localización subjetiva de los elementos discursivos de Shinji. De hecho Rei fue quien inició este viaje instropectivo dos episodios antes, aunque básicamente se esquiza por razones que no entraré a fondo en este trabajo). Nos encontramos varios conceptos a explorar, este ángel resulta muy peculiar, porque la imagen de éste, es decir la esfera que aparece flotando, no es efectivamente el ángel, sino su sombra, como una imagen proyectada, un símil es como
si una imagen en el espejo se tratara, pero nadie en Nerv atisba a diferenciarlo porque no se detecta el patrón azul en esta imagen flotante. Shinji mientras tanto en la confusión y el desacato de las instrucciones de Misato, es atrapado y tragado por Leliel.
Curiosamente, este es de los pocos episodios donde vemos a un Shinji más confiado, por así decirlo, gracias a la reciente felicitación de su padre por su previa actuación con el otro Angel y el alto nivel alcanzado en la prueba de sincronización, resultando ser el número uno desplazando a Asukitar. Entonces Shinji deja un poco su estado distímico, por uno más maníaco, precipitado por las provocaciones retadoras de Asuka y, como buena tragedia griega se puede decir que Shinji, literalmente, fue engullido dentro de su propio narcicismo. Sin embargo, no acaba ahí, el espacio imaginario en el cual queda inmerso, denominado como Mar de Dirac, aquí Hideaki tomándose un poco la licencia poética de usarlo e interpretarlo, siendo un concepto real utilizado en física de cuántica sobre estados iniciales de las partículas, donde es el espacio donde la materia y la antimateria, al chocar, se anulan. Entonces podría ser que Hideaki capturará esta noción del vacío de Paul Dirac con el escudo Anti-AT, puesto que se cree que la antimateria a alguna parte tiene que ir, creando así un universo alterno, aunque no sea observable (por nosotros).
Aquí Shinji, inicia su cuestionamiento ontológico, ante la angustia creciente de quedar atrapado y aislado. Rescato dos elementos del ser, Shinji desde Leliel lo pone como que en el ser siempre hay dos, el yo (moi) y la representación mental que tienen los demás de tu yo. Estos serán claves pues tendrán su desarrollo posteriormente. Este dos, no es más que la alienación subjetiva en la imagen del Otro, no sólo como un yo ideal sino un ideal del yo. Donde Shinji, ante esta imagen proyectada en la mente de los demás, se da cuenta que la huida está enraizado en el temor a ser herido, un flagelo frente al abandono, y un odio de sí por reconocerse y desconocerse frente a ese ideal.
Shinji se da cuenta que busca alimentar esa imagen del Otro (grand autre), no la quiere soltar, pues es la seguridad que le otorga ser-en el reconocimiento de su padre por ser buen piloto, e igualmente la atención que recibe de los demás por ello. Pero Shinji entra en conflicto, porque no es un deseo, es una insignia, un recuerdo de la demanda, del deseo del Otro. Frente la confusión de Shinji se pregunta por su búsqueda del placer y huida del dolor, que le generará una confusión de carácter moral, ¿por qué es malo huir de lo que te hace daño? se pregunta Shinji. El dilema parece residir en confundir el placer con el goce, donde la castración narcisista no está en él propiamente,
sino en la castración separación de este ideal, de esta imagen del Otro como omnipotente. Justo ante ese temor se puede hacer un corte y subjetivar, Leliel como no es analista formado en el diván dejó pasar la oportunidad, ni transferencia hizo el cuñado, no más conflictuó al pobre chamaco, seguro de esos que hacen llamar así mismos “Lacanianos”, que les gusta encarnar el silencio, porque entiéndase que Leliel no hacía las preguntas, sino que hizo de vacío significante en Shinji. Silencio para que el Otro apareciera en Shinji y así el sujeto del inconsciente. El ángel que le tocaría a Asuka después, fue mucho más directivo e intrusivo en sus intervenciones.
Sería sólo ante el cansancio y la inminente muerte, un aparente estado de regresión, su madre aparece para alimentarlo, apalabrarlo y darle imagen fuera nuevamente, saliendo así del atrapamiento del “espejo”, y es que hay un detalle sale de la “sombra” de Leliel, no del charco-portal, (el ángel propiamente hablando), entrando así por lo real y saliendo por lo imaginario. La función materna como concepto será importante en diferentes momentos, pero también la Madre como concepto en psicoanálisis, no la madre real, sino el agujero, es decir, habrá una Madre que catalizará la identificación al vacío, suena extraño, pero entendamos por el momento que sólo son concepciones teóricas. Shinji al volver, le dirá a Misato que quería verlos (otros) de nuevo, puesto que sí hay un deseo, es lo que lo mantuvo con vida, pero veremos que eso no será suficiente.
Hay que mencionar a las cápsulas de simulación basadas en los mapas de cognitvos de Rei, pero no su corazón y ni su subjetividad, puesto que no pueden ser digitalizados en palabras Fuyutsuki, es importante mencionarlas porque aparte de que son el plan alternativo para pilotar los Evas me parece que esto permite entender la concepción filósofica que tiene Hideaki sobre el alma y el cuerpo, me parece que no es dualista, más que por motivos narrativos entendibles puesto que parece ser un homúnculo que le hace creer al Eva que hay algo que comunica su cuerpo con su mente, pero en realidad me hace recordar más una concepción Spinozista, siendo la cápsula, el alma, que es la idea del cuerpo, pero un pensamiento puro sin los afectos.
Después de que Shinji finalmente se comienza a rebelar frente al discurso del amo, ese mandato del ideal, quizá Kaji fue lo más cercano a un referente masculino distinto para Shinji. Kaji quién con sus enseñanzas sobre el cultivo de sandías, lo cursa a lecciones sobre hacer, crecer, involucrarse, poner atención, comprometerse con este crecimiento. Kaji al interrogarlo por su deseo, Shinji sólo sabe lo que le lastima, y un
silencio. Más adelante Shinji le preguntaría por su padre, para saber qué clase de hombre es Gendo, ya que busca saber si vale la pena reconocerse en él o no, pues él cree ha estado conociéndolo más, pero lo decepciona. Kaji lo detiene en esa búsqueda ingenua enfatizando el hecho de nadie puede entender a otro completamente, por eso es interesante comunicarse para tratar de entenderse, y finalmente sobre su sexualidad, le habla de la mujer como la novia, como algo lejano, según los kanjis, separados por un río profundo, haciendo alusión a la lógica subjetiva que podría el devenirse hombre y mujeres culturalmente (quizá), no olvidemos que Japón tiene valores que nos resultan muy tradicionalistas por no decir machistas. Pero Shinji es un niño, que dice no entender a los adultos, aunque después se dará cuenta que sabe más de lo que cree en este despertar de la primavera.
Frente a la tragedia, con su amigo Touji donde Shinji casi mata a éste, renuncia definitivamente de su deber como piloto, Kaji también es quien por primera vez lo responsabiliza, pero no como una obligación, un precepto, si no como un poder hacer algo, frente a la destrucción del ángel Zeruel, que literalmente estaba arrasando con todo y todos. Shinji al quedarse sin energía, el EVA 1 entra en modo berserker, su madre, el alma, la bestia, la pulsión por sobrevivir, no sé si llamarle pulsión parece algo más animal incluso. Primitivo incluso el hecho de comer el motor s2 apropiándolo, renaciendo así como el Eva Dios, sobrepasó la armadura que eran los límites simbólicos, pero ahora con energía infinita, goce ilimitado, goce del no-todo fálico.
Después de esta lucha y la sincronización al 400% con el Eva, Shinji al quedar reducido a la voluntad del Eva, desaparece siendo asimilado, se convierte en LCL, en Tang de naranja, ese líquido primigenio donde el ser es fluido, el cuerpo está diluido, y la idea de éste también. La imagen se desvanece, y los límites que separaban a uno de otro en tanto objetos de la realidad.
Aquí es donde hay un des-(encuentro) en la virtualidad con la estructura que da sentido, el mundo como representación (vorstellung). Shinji en este estado hará cadenas asociativas de imágenes y palabras del “enemigo-amenaza”, aparecen imágenes de ángeles, donde Shinji debe atacar para defenderse así se lo dijeron, pero se pregunta por qué, y finalmente aparece la imagen de su padre, como una amenaza cuando Shinji busca matarlo pues le odia, pero se odia porque se percibe como sustituido por él (el típico rival edípico o padre imaginario e interdictor). De ahí surge como si se tratara de un recuerdo reprimido (entiéndase de recuerdo, no como algo efectivamente acaecido,
sino como un fantasma (fanstasme) una forma imaginaria, mutilada-infantil, de explicarse de darse respuesta frente a lo que ocurrió, cuando no había las premisas que sostuvieran ese vacío de entendimiento). Ahí es donde ocurre la escisión subjetiva en la escena fantasmática, donde realiza el reclamo a su madre que lo deja (a Shinji), porque lo tenía a él (Gendo), sin embargo, luego efectivamente aparecerá un recuerdo del Eva del día que desaparece su madre. Se puede decir que el semblante en tanto, velo, no se pierde, aunque está sumergido en ese mundo de imágenes interiores (explicaciones mutiladas y reproches), porque Shinji se da cuenta que no ha superado el ideal después de la cadena significante, ve la repetición, más no lo puede soltar.
Hace otra serie de asociaciones: calidez-soledad; feliz-amables conmigo-por ser- el- piloto-debo- pelear -enemigo-debo- ganar, encontramos aquí el imperativo categórico kantiano. luego la demanda, pide que lo amen, ¿qué no me amas padre?, una prueba de amor a la mujer: Misato, Rei, Asuka, encarnando la mujer pero también a la madre como objeto de amor perdido (objet petit a). Todo a la vez, debido a poner su objeto causa de deseo en esa figura femenina difusa, es aquí donde encuentra la posibilidad de encerrarse en su mundo y Ser-Uno: Uno con sus fantasías y pasiones; Uno conmigo. Retornar al estado de goce absoluto, sonando la música “Do you love me?” de fondo para crear más tensión.
En esa búsqueda incesante de un objeto perdido es donde se encontraría la repetición, pero Shinji al no darse cuenta de esto, se creería que efectivamente, “algo” se perdió, esto es lo que mantiene el rasgo unario. Incluso se hace referencia en Nerv mientras buscan restituir su ego, que Shinji está perdido en el espacio de Klein, esto con referencia a la superficie (mejor conocida por su mala traducción de alemán) como botella de Klein, este objeto topológico no-orientable de 4 dimensiones que no tiene interior ni exterior como el cross cap, como la banda de moebius. Shinji está perdido al perder su ser-puesto en ese ideal del piloto, llega un estado tan primario que vuelve a su estado lactante, a una función nutricia con el recuerdo del seno materno. Yui al ponerlo a pensar ¿qué quieres ser? (1ª función materna apalabra al hijo) haciendo ese corte se logra subjetivar algo en Shinji, se vuelve a dar forma al yo, aunque sea sólo un valor ontológico fálico en tanto falo de la Madre, pero no identificatorio (campo de la psicosis).
Hideaki hace énfasis en que sigue siendo una dependencia de la madre tal cual, de un recién nacido que está expensas del pecho, dependiente del campo del Otro a
través de un programa de radio incidental a la conversación de Misato mientras conduce, donde se escuchan que dicen en la radio “él busca una mujer para que sea su madre”, por lo que no puede terminar de inscribirse un significante que haga metáfora sólo con esa imagen materna. Estos tópicos, en realidad, no resultan tan extraños si uno está enterado un poco sobre de la estructura social en Japón: los padres tradicionalmente pasan poco tiempo con los hijos, se dedican muchísimas horas al trabajo y las relaciones maternofiliales son bastante fuertes ante la ausencia de éste (aunque ahora ya ni hijos estén teniendo). Shinji se habrá dado cuenta de lo que veía en Rei y lo que veía su padre en ella, esos rasgos maternales (pues finalmente es el clon de su madre (cuerpo) con el alma de Lilith (idea del cuerpo de Llilith, de ahí que sea una esquizofrénica). Esto después de la escena donde Ritsuko destruye las cápsulas de simulación, es decir, los cuerpos sin alma con la apariencia de Rei, desde entonces, Shinji perdería el interés por Ayanami (en un sentido de confusión por atracción sexual) y empezaría a buscar a Asuka.
Es después de estos acontecimientos cuando Shinji realmente se queda solo, ya no tiene a nadie con quien acercarse, Asuka porque sufre un colapso mental, de Misato mejor lejos, pues le asusta con sus acercamientos como una mujer. Será Kaworu (el 5º elegido) o Tabris el ángel infiltrado, quien le devolvería un poco de su valor al reconocerlo como alguien importante sin hacer sólo alusión a su valor como piloto, pues no sólo es eso, sino que lo acepta en su fragilidad y lo ama o le agrada (aunque es verdad en japonés realmente el término “suki” ambigua las intenciones del parlante, puede significar amar o agradar, creando así un fan-ship para los amantes del yaoi). Sin embargo, cuando se destapa que Kaworu, efectivamente es un ángel enviado por Seele con el fin de hacer contacto con Adán, Shinji lo interpreta como una traición más a la lista, una traición como la de su padre, nuevamente la rivalidad imaginaria, al perder al único ser que lo amaba, otra vez lo pone en un ideal narcisista. Y bueno ya sabemos cómo terminó este asunto.
Shinji devendrá sus últimos en la tierra en una auténtica posición depresiva, Asuka comatosa, Rei III sin un nexo auténtico, y con la culpa de haber matado a Kaworu. A partir de aquí finalmente aparece el “3er Evangelion”, y nuevamente cambia su estilo narrativo, ya sabemos que por algunas razones artísticas detrás de esto, también fueron por la falta de presupuesto, sin embargo aquí se ve el talento de Hideaki y su equipo pues con tan poco sacó su estilo artístico más experimental y sobresaliente, con
esos trazos distintos a lo convencional, no obstante, no perdió ese carácter con la película, en realidad la película se estableció como puente en el que están circunscritos los capítulos 25 y 26, que de hecho en la película también se delimitan claramente como dos partes divididas por los créditos intermedios.
Sabemos bien también que la película no era parte del plan original, el anime con todo y todo terminaba bien con esos capítulos y los directores siempre lo defendieron (sí bien creo que sabían del éxito y pondrían esas escenas de los capítulos 25 y 26 en la película, porque ya era un proyecto en desarrollo). De hecho como dato curioso en la película utilizarían los e-mails y las cartas de odio y las amenazas de muerte, incluido el graffiti en las oficinas de Gainax. Esto a la postre provocaría un enorme descontento por parte de Hideaki Anno y especulan que la volvería como la venganza contra los otakus. Hideaki también tiene un corto que se llama Me!Me!Me! en el que hace una crítica a la parte del cliché del animé actual y la cultura detrás de esto. Además viendo las entrevistas que ha hecho sobre lo que piensa sobre el japón de la posguerra, por ejemplo, citando la entrevista de Samuels, nos dice que:
Japón perdió la guerra con los estadounidenses … Desde ese momento, la educación que recibimos no es la que crea adultos. Incluso para nosotros, personas en sus 40 años, y para la generación mayor que yo, en sus 50 y 60 años, no hay un modelo razonable de cómo debería ser un adulto […] No veo adultos aquí en Japón. El hecho de que veas a trabajadores leyendo manga y pornografía en los trenes y sin miedo, sin vergüenza ni nada, es algo que no habrías visto hace 30 años, con personas que crecieron bajo un sistema de gobierno diferente. Habrían estado demasiado avergonzados para abrir un libro de dibujos animados o fotos sucias en un tren. Pero eso es lo que tenemos ahora en Japón. Somos un país de niños.
Es interesante considerar esta postura más allá de que coincidas o no con sus criterios morales, porque justo el meollo detrás de personajes como Misato, Asuka y Shinji, está muy presente siempre, el tema de ser hombre, ser mujer, crecer y aquello que conlleva el ser adulto.
Como mencionaba la película es un espectáculo audiovisual sublime de lo grotesco, del terror, que trata de sintetizar la idea original de los capítulos 25 y 26 más la acción que le faltó, y rellenar los huecos argumentales. Con una escatología muy original, pero quizá merece un análisis aparte, lo que rescataré aquí son los elementos aislados, nuevamente se puede ver la influencia neo-platónica de Plotino con el concepto del Uno, la unión de la vida y el conocimiento, lo masculino y lo femenino desde la carne, unido en el Yggdrasyl o el árbol de la vida con flujo invertido. Luego cuando sucumbre a la fusión de Adán y Lilith (Kaworu con Rei) aparece la vuelta al
objeto pecho, y luego al útero (literalmente el Eva entra a una Vagina del Ser Lilith-Adán. Hay mucho más simbolismo al que no entraré en detalle.
Para lo que respecta a este mini trabajo sólo señalaré que parecieron geniales detalles, que pusieran en esa secuencia del tumbling down (“komm, susser Tod”, ven dulce muerte, retorno a la nada), le dieran un lugar a la verdaderas motivaciones de Gendo que prácticamente es un Shinji pero un tanto perverso o al menos un obsesivo sin Otro barrado que no tenía nada que perder, sintomáticamente padeció de lo mismo: un carnal que la pasó mal, lo hirieron, nadie lo quiere, que mejor se encierra para que no lo lastimen, que tiene miedo de Shinji porque le recuerda esa parte de él, y no quería lastimarlo por eso lo abandona, y ahora pagará penitencia al ser devorado.
En esta escena teatral de los últimos dos episodios que recuerdan al modelo psicodramático de Levy Moreno, con Kanjis de color blanco en un fondo negro sin voz alguna, aparecerán preguntas que literalmente pondrán a parir a los personajes representando sus conflictos pero interactuando con sus representantes efectivos como imaginados, recordando el proceder también un poco la mayéutica socrática. Es en el inicio del proyecto de la complementación humana, donde efectivamente podemos hablar de una alegoría de la inmixión de Otredad, concepto de Lacan para designar la mezcla que no se puede separar ni distinguir lo que es de uno y del Otro, puesto que nada del sujeto del inconsciente podrá ser considerado sin que se acepte que en su lugar también opera siempre el lugar del Otro; se trata, entonces, de una mezcla de lugares, y esta alegoría la encontramos en el mar de LCL, ese líquido naranja donde toda la vida del planeta confluye en un estado de caldo primigenio.
En otras palabras, Shinji, invocó el retorno a la nada, sucumbió al Goce absoluto, pero aún con todo (porque es un animu) no desaparece totalmente, sólo está más allá de la muerte y la vida. Su ser individual queda diluido, aquello que definía las fronteras del individuo; esa arbitrariedad de interno o externo se pierden, pues no hay más referentes (otros de carne) en la realidad que delimiten su subjetividad. Se encuentra en un estado fluido sin la barrera de lo imaginario, por lo que interactúa con múltiples discursos y representaciones a la vez, tanto de él como de los demás que formaron su representación en el mundo que lo constituyeron como hablante-ser. Sólo que para hacerlo legible, se centran (y me centro) en Shinji. Todo este caos, hace parecer que se trata de una realidad solipsista. De hecho, Shinji en algún momento cae en esta trampa, pero justo al advenir el sujeto barrado, irá preguntándose por aquel
campo de los discursos, que le son constitutivos de su propia subjetividad. Tanto en esas formas reales, en tanto efectivamente vividas, como fantasmáticas, en tanto efectivamente imaginadas como primeras impresiones de la vida, en las que Shinji subjetivamente se dio una lógica responsiva a tales preguntas fundamentales sobre su existencia; sobre la vida y la muerte; sobre su ser sexuado, respuesta que darían una lógica que estructuraría su subjetividad desde que fue un pequeño niño hasta este preciso momento de su vida.
Primeramente, confrontado con la consecuencia de la deflexión de la pulsión de muerte, con la estrangulación de la alemana, sólo hay ruido, caos, las imágenes del fin del mundo, y luego todas las imágenes a la vez transitando muy rápido, luego la escena simbólica de Shinji jugando con unas niñas que le abandonan, la construcción y destrucción de una pirámide que recuerda a la de Nerv a modo de fort-da porque Nerv representaba aquello donde perdió a su objeto amado (su madre); finalmente el sol y su ocultamiento nacimiento, la soledad y la muerte.
Se le entrega a Shinji un mundo de lo que vivió, recibió. Un mundo donde sólo él decide, esto es un mundo cerrado, un escenario vacío. Un mundo hedonista sin fisura alguna; el goce autista, y entiéndase autista en su raíz etimológica griega autos: uno mismo. Pero en un mundo donde no existe la diferencia, no habría oposición que valiera para concebir algo como placentero o displacentero, y en esto se irá dando cuenta Shinji, entre otras cosas, como que “algo falta” pero esto puede operar dentro de dos lógicas: una siendo el buscar la completud en este mundo vacío, y otra aceptar la incompletud, y pese a ello, seguir en la búsqueda interminable de la vida como la conocemos. Frente a la soledad dejar de huir, para ser valorado aunque se sienta lastimado. Las escenas de la película también incluyen imágenes del mundo humano real, para que no se nos olvide de donde sale Evangelion, una sala de cine vacía y luego llena de espectadores, que se ven a sí mismos pero del otro lado de la pantalla, queriendo jugar un poco al espejo para los que fueron al cine a verla en Japón, se sintiera perfectamente aludidos de los mensaje (digo para ellos en concreto porque difícil va a ser identificarse con un japonés físicamente).
De alguna manera tanto con los diálogos del capítulo 26 como de la película, Shinji se irá descentrando en ese vaivén, por ejemplo al escuchar “¿Tienes miedo de que te hagan daño? Tú no eres el único que sufre, tú no eres el único que tiene problemas. Tú piensas de esa manera porque así te sientes mejor. ¿Crees que eres el único con
problemas?” Relativizando así su dolor y su valor dado por su campo del Otro, dándose cuenta de que una parte de él se odia y, en consecuencia, se hace creer que todos le odian. En cierto modo podemos observar lo paranoide que resulta vivir en la imagen del Otro, si me amo pues “qué genial”, pero qué terrible si también me quiero destruir al no haber un significante que relativice a ese significante amo, sólo queda el delirio, pues se pone fuera, no hay un valor intrínseco en la imagen, el otro persecutor. Así pues se irá des-idiotizando (Idios de lo particular de cada uno), reconociendo que del otro lado del río, también hay otro que es diferente y no quedándose sólo con su imagen proyectada en las aguas de Cefiso.
Se pregunta por la felicidad, sin embargo, “la felicidad sólo en los sueños está. Los sueños son un mundo sin personas”. Observa por primera vez desde fuera a su fantasía egotista, como una forma de venganza de la realidad, como un sustituto de ésta por ser mala con él. Perderse así en esa fantasía, implica caer un goce idiota que impide el deseo. “Mi realidad comienza donde terminan lo sueños”. Bordeando el vacío, yendo a la nada desde una postura nihilista extrema en el sentido nietzscheano, es que se permite poner algo ahí en esa nada, no sólo quedarse en el absurdo de la nada, pues no es malo tener sueños, pero es sano cuidar siempre despertar de ellos.
El Ser, la sustancia aunque sea una, es en cuanto a la multiplicidad y no en la individualidad, inmanente pues todo es en el Ser, ya que son modos, formantes más no determinantes del Ser, sino autocausado. Es una de las razones de porqué a cierto nivel sólo se reorganizó el Todo, pero los elementos no se perdieron seguían siendo los mismos, y que el ser de cada uno, está determinado “estructuralmente” pero no exclusivamente por el Otro, sopesando aquello que le vino de afuera como algo que también se puede ver de otra manera, y con lo cual ahora se puede identificar o no en esa realidad simbólica, que gracias a ello se le permite ser inscrito, ser reconocido, ser validado frente a los demás. El habitus como lo concibe Pierre Bourdieu como ese punto de convergencia entre sociedad e individuo.
Más ese entendimiento universal que busca Shinji en el Otro, irá poniéndolo en sí mismo, ya que Hideaki apunta a que es un saber exclusivo de él, al que nadie más puede acceder, y que la angustia aunque constante, baja y sube, pero resulta necesaria para que él continúe moviéndose.
La libertad es sólo un lienzo en blanco, sólo existe en tanto no está delimitada. Frente al qué debo hacer, frente al marco de sentido y la no-desaparición, se hacen necesarios los límites, primero espaciotemporales, para no desaparecer, para diferenciarse, para tener una imagen debe también, poder verse a través de otros, así darse forma, por medio de la deixis (punto de referencia) y luego políticos.
En pro de este renacimiento, es que Shinji volverá a tener que formarse subjetivamente. Para esto, antes Shinji crea una realidad alterna, una puesta en escena típica de un anime de comedia escolar, donde se ve a un Shinji desenfadado igual que el resto de los chicos de su edad y cada personaje tiene un rol distinto, donde no existe Nerv, ni los ángeles. Es en esa fantasía, para volver a ser, donde Hideaki inscribe la función materna y el estadio del espejo en estas líneas: La primera persona ajena es la madre.
Tu madre es una persona totalmente diferente a ti.
Si, yo soy yo. Pero estoy completamente seguro de que los demás forman la figura de mi corazón (afectos).
De hecho hay otra pieza musical titulada “Mother is the First Other”, la cual suena en esta sección. En la película la función materna, es ejercida por la figura metonímica de Rei (en tanto imagen del cuerpo de su madre), le otorga palabra y le remite a Kaworu, el delegado de la función paterna, para inscribirse finalmente de nuevo en la realidad simbólica a través de la Ley de la diferencia significante. Por tanto, al dejar de ser objeto-pasivo de los afectos del Otro, y convertirse en sujeto, tendrá que dejar de asumir las cosas que le habían dicho y dado por hecho, “Sí es posible que dentro de mí exista otro mundo. Yo no soy sólo el que soy ahora, hay otras muchas posibilidades de ser yo mismo. Yo también podría existir sin hacer lo que me piden que haga.”
Al dejar de dar por hecho las verdades aprendidas de los afectos (ideas imaginativas, equivocadas por ser conclusiones mutiladas de sus premisas), la cual es una verdad deformada y limitada por todos los engaños que utiliza para protegerse, pero siendo su verdad, surge la reescritura en la lógica de sus premisas, puede que cambie la forma de sentir y decir al mundo, los días lluviosos que antes eran tristes, también pueden ser divertidos, y los días soleados que eran alegres, ahora pueden ser un cáncer de piel. La verdad propia puede parecer frágil aislada de premisas, por eso las personas quieren conocer una verdad más profunda sea que (vengan de la religión o la ciencia).
Shinji no cree que pueda gustar a los demás, no se gusta, se sigue odiando, sin embargo rompe nuevamente el narcisismo de ser-el odiado, con la posibilidad diferente, afirmarse mediante una paradoja odiándose pero pudiendo gustarse, así quiebra el escenario imaginario, adviene subjetivado con la responsabilidad de hacerse cargo de sí, de seguir no-siendo en tanto incompleto y la imposibilidad de decirlo todo. Finalmente desear estar aquí, en el mundo.
La coda de The End of Evangelion es algo que se deja abierto, más deja entrever Lilith que el resurgir de la humanidad está en manos del proceso de cada quién. Mi hipótesis es que Hideaki puso a la humanidad entera a “analizarse”, y hasta que hagan lo mismo como hizo Shinji con su propia historia, esto es: que logren subjetivarse, así paulatinamente la humanidad irá renaciendo. Y como buen idealista no puede dejar de lado el sentido de la trascendencia humana, perpetuando la existencia de la humanidad a través del EVA 1 con el alma de Yui, como prueba de que aun cuando el sol y la luna se extingan quedará como hecho que la humanidad existió. Shinji sabrá que llevará su tiempo cambiar muchas cosas, pero al menos buscará intentarlo al igual que Asúkar.
*Originalmente el ensayo estaba pensando para exponerse en dos partes la exposición y la contra exposición de lo aquí planteado, pero continua en proceso de finalización.